Marga Lliso del Hoyo junto a otros ilustradores de Libros a la Calle, de la Asociación de Editores de Madrid

Entrevista a Marga Lliso del Hoyo, ilustradora de la Campaña Libros a la Calle

Libros a la Calle, la campaña con la que, desde la Asociación de Editores de Madrid, llevamos más de 20 años promoviendo la lectura en los medios de transporte públicos de Madrid, ha tenido la suerte de contar con grandes ilustradores.

Como sabéis, con esta campaña queremos llenar de literatura los trayectos de todos los ciudadanos, animaros a descubrir nuevos autores y géneros. Una tarea en la que el trabajo de los ilustradores, atrapando vuestra atención y haciéndoos disfrutar también de otra disciplina, es fundamental.

Hoy dedicamos este artículo a conocer un poco mejor a una de las ilustradoras de esta campaña, Marga Lliso del Hoyo.

“El metro es mi transporte habitual. Recuerdo bien mis viajes a la facultad: iba leyendo todos los carteles, disfrutaba mucho con ese «pequeño cebo» para el lector.  De alguna manera, yo también he crecido con esta campaña.”

Licenciada en Bellas Artes, durante varios años trabajó como profesora de pintura y dibujo y como estampadora de grabado calcográfico. Luego llegó el trabajo como ilustradora para diferentes clientes, empresas, editoriales e instituciones, como el Museo Arqueológico de la Comunidad de Madrid o la propia Asociación de Editores de Madrid, con la que colabora desde hace siete años. Su trabajo está marcado por la diversidad de los campos en los que se mueve –educación medioambiental, arqueología, producto, infantil, pintura, docencia…

La hija del caníbal, Rosa Montero. Libros a la Calle. Marga Lliso del Hoyo. Asociación de Editores de Madrid

Pregunta. Colaboras con Libros a la Calle desde el año 2012. En esta última edición realizaste la ilustración para el texto de “La hija del caníbal”, de Rosa Montero.  ¿Cómo fue el proceso creativo? 

Respuesta. En la campaña Libros a la Calle, lo primero que hago siempre es un viaje a la biblioteca: quiero leer el libro al que pertenece el fragmento que me proponen ilustrar. Disfruté mucho con La hija del caníbal. Después, según me permitan los plazos de entrega, dejo pasar un tiempo, para no dibujar lo primero que se me pasa por la cabeza. Y, antes de ponerme a trabajar, me obligo —con mucho gusto— a dar un paseo. Mientras camino, pienso en el poso que me ha dejado lo que he leído. Comienzo con los bocetos, sin pensar en el acabado, solo ideas dibujadas. El concepto final es el fruto de una depuración de formas, de ideas relacionadas entre sí.

Para trabajar ya con la ilustración, casi siempre empiezo planteándome cuál será la carta de color que escogeré, y a partir de ahí arranco con el boceto de la imagen final. El color también tiene una intención.

La gama cromática que escogí para el texto de Rosa Montero es fundamentalmente de tonos fríos. La novela comienza en invierno; yo también he partido de ahí. Y en general son tonos que armonizan entre sí, para reforzar la idea de equilibrio, de paz. El color más cálido se encuentra en los labios de Lucía; la boca de Lucía es un elemento muy recurrente en la historia, y ese rojo se suele vincular a la pasión. De manera muy sutil, ese elemento queda destacado en la ilustración.

El espacio en el que se aloja el texto consiste en una figura de juegos geométricos que surge de un islote de hielo. El iceberg está presente en la novela, y para mí contiene una fuerte carga simbólica: le da fuerza a esa soledad que presenta la protagonista.

Por tanto, hay solo tres piezas: el iceberg, el haz de luz y la propia Lucía, dibujada con una figura que, aunque a priori pueda parecer amorfa, es también una forma buscada. En resumen, el minimalismo de la ilustración atiende al momento de cambio de Lucía, que se ha despojado de su vida anterior. El texto escogido es justo el momento en el que Lucía se para a proyectar cómo será la vida que le espera a partir de entonces. Supone un punto de inflexión, una pausa con una visión optimista.

Me gusta que la ilustración sea una propuesta abierta a que el resto de lectores (lectores también de imágenes) puedan interpretarla a su manera. Considero que un buen texto, escrito o ilustrado, es aquel inspira un amplio abanico de lecturas.

Collage Libros a la Calle 2012. Marga Lliso del Hoyo. Asociación de Editores de Madrid

P. Imagino que ver tu trabajo en un lugar tan público y tan cercano será algo de especial…

R. Es una sensación maravillosa. En este trabajo sí que puedes ver la reacción de la gente, ver si se acercan al cartel, si este pasa inadvertido, si se recrean en la imagen, si se detienen a leer… ¡Y a lo largo del año me llegan fotos o selfies de amigos y familiares que se lo encuentran cuando viajan en metro! Esta parte me encanta, y me hace mucha ilusión recibir las fotos de personas que se han acordado de mí al ver la imagen. Me gusta pensar que las he acompañado un ratito en su desplazamiento al trabajo o en su pequeño viaje del día.

El metro es mi transporte habitual en la ciudad. Recuerdo muy bien mis viajes a diario a la facultad: iba leyendo todos los carteles, disfrutaba mucho con ese «pequeño cebo» para el lector.  De alguna manera, yo también he crecido con esta campaña. Cuando me dieron la oportunidad de participar en Libros a la Calle me hizo muchísima ilusión.

P. ¿En qué momento profesional estás ahora?

R. Creo firmemente que estoy ante el mayor de los retos de mi vida laboral. Acabo de ser madre, y me enfrento al desafío de poder conciliar mi trabajo con la crianza de mi hija. De momento, aunque hay muchos proyectos en camino, hay poca producción a corto plazo; las necesidades básicas mandan… Pero la cabeza no ha dejado de crear, y el nuevo punto de vista que la maternidad me abre es fascinante. También dispongo de más tiempo para contemplar, que supone una parte importante en el proceso de creación; y estoy aprovechando para renovar la página web.

Cartel Libros a la Calle 2012. Marga Lliso del Hoyo. Asociación de Editores de Madrid

Puedes ver todas las creaciones de Marga Lliso del Hoyo para esta campaña pinchando aquí.

Y si quieres conocer un poco más su trabajo, éste es su blog y su perfil en Instagram.

En cada edición de Libros a la Calle, compartimos una decena de fragmentos cedidos por sus autores y acompañados por la creatividad de otros tantos ilustradores. Además, leyendo el código QR que figura en los textos con vuestro smartphone, podéis acceder a la web para conocer algo más de la obra y de su autor.

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